En el marco de la pastoral de la familia, el CENTRO DE ORIENTACIÓN FAMILIAR DIOCESANO diocesano Juan Pablo II se presenta como un servicio a la Iglesia y a las familias; su núcleo principal consiste en la evangelización y la humanización.
El CENTRO DE ORIENTACIÓN FAMILIAR DIOCESANO se nutre de un equipo multidisciplinar de profesionales (orientadores familiares, psicólogos, psiquiatras, médicos de familia, juristas, trabajadores sociales, psicopedagogos…), y atiende a toda familia que lo necesite, independientemente de la situación económica, social, religiosa…
Área preventiva y de acción formativa
Dirigida a:
- Mejorar la cohesión y armonía familiares, en un equilibrio emocional positivo
- Enseñar pautas de comunicación
- Desarrollo de la inteligencia emocional
- Educación afectivo-sexual
- Orientación educativa en la formación de nuestros hijos
Area terapéutica
Esta área esta fundamentada en la atención y asesoramiento del grupo familiar, buscando un efecto corrector sobre las disfunciones detectadas.
Además, el CENTRO DE ORIENTACIÓN FAMILIAR DIOCESANO quiere estar presente en todos los eventos relativos a la familia, como elemento dinamizador de todo lo referente al servicio a las familias y desarrollo de la pastoral familiar, promoviendo el desarrollo del tejido relacional necesario para el desarrollo de las diversas áreas de trabajo (parroquias,movimientos eclesiales, realidades educativas…).
Principios éticos
El C.O.F se rige por los siguientes principios éticos:
- Consentimiento informado de la familia: aceptación de la familia para participar en las entrevistas y en la intervención.
- Principio de beneficencia: toda acción que se realice sobre la familia lleva implícita su mejoramiento.
- Garantía de confidencialidad de la información manejada.
- No transgresión a la ética de la familia, respeto a sus ideas, creencias, cultos y prácticas religiosas.
- El especialista no debe reflejar sus vivencias familiares y personales en la intervención.
- Otorgar a cada miembro de la familia el mismo valor y hacerlos partícipes de la misma atención, sin asumir posición a favor o en contra de algún miembro de la familia en específico.
- Asumir una posición autocrítica como profesional y buscar ayuda o asesoría en caso necesario.