Ayuda para salir de la crisis

Por Carlos Sánchez, psicólogo colaborador del COF.

Sucede que en este siglo XXI, se culmina la adoración al dinero con esta crisis profunda que hace tambalear los valores de la familia. El dinero no tiene amigos ni piedad, echa a la calle a las familias desahuciadas, quita la dignidad del trabajo a muchos y sobre todo corrompe y destruye. Pues bien, es tiempo de que sople el Espíritu e ilumine a  personas y organizaciones que dejen de adorar el dinero y sirvan gratuitamente a sus semejantes.

En estas condiciones se encuentra el Centro de Orientación Familiar, en disposición de servicio y apostando fuertemente por el valor de lo sagrado: la familia.

Estas familias, que piden ayuda y a quienes el dinero no puede salvar, acuden al Centro de Orientación Familiar buscando alguna persona amiga que les diga que su caso tiene solución más allá de una solución económica. Un equipo de  profesionales que de forma voluntaria pone a disposición, a sus persona y sus conocimientos,  para orientar y ofrecer caminos para que la familia se mantenga fuerte en los valores verdaderos en los que se debería basar la sociedad. Valores como la confianza, la cordialidad, la generosidad, el dialogo, la delicadeza, la disponibilidad,  la gratitud, la paciencia, la trascendencia, la lealtad, el tesón, la tolerancia, la solidaridad, la sinceridad, la coherencia y así un sinfín de valores que se han dejado en el saco del olvido.

Solo hay una forma de salir de esta crisis y no es precisamente el dinero. La recuperación económica se va a basar en la recuperación de valores en la familia base. Esta es la labor del COF, una labor que va más allá de una ayuda puntual, las personas que construyan sobre estos valores deben ser las que edifiquen la sociedad. Hay que formarse para tener una carrera universitaria, para ser un profesional de categoría pero ¿quién te forma para ser padre?, ¿y para ser una perdescarga (1)sona autónoma y libre? ¿Quién te ayuda cuando los valores sobre los que has construido tu vida han caído?

En el COF no se habla de dinero para eso ya están los bancos y los asesores fiscales, aquí se habla de lo que daña profundamente a la persona y a la familia, y de las soluciones, porque las hay, a los problemas que no dejan vivir en libertad. Se aprende y muchas veces se desaprende porque hay que construir en sólido y a veces hay que destruir lo que nos daña y no nos deja avanzar. (“La verdad os hará libres”). También se habla de las alegrías, de los avances que el trabajo produce después de las consultas y de “los brotes verdes” como se dice ahora que produce la visión de una  luz al final del túnel que desorienta y ahoga a la persona.

Cuando los problemas como la soledad, el bullying, la depresión, los problemas de educación, los problemas de pareja, el síndrome del cuidador, la adolescencia, problemas espirituales y así una lista interminable, se resuelven a la luz de un conocimiento no influido por la recompensa económica  toman otro cariz.

Los colaboradores del COF saben que, aparte de su conocimiento, la inspiración viene más allá de lo que tienen programado y esto produce un encuentro personal en lo profundo con todas estas personas que acuden a consulta. Cuando esto se produce sabemos que Jesús media en nuestra reunión.

“Dad gratis lo que habéis recibido gratis”

 

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