¿Quienes somos?

Centro de Orientacion Familiar Juan Pablo IIEl equipo del COF, ¡CONÓCENOS!:

Presentación equipo colaboradores

El Centro de Orientación Familiar Juan Pablo II, COF diocesano, se ha creado como centro multidisciplinar, orientado a la orientación, prevención e intervención en el ámbito familiar.

Su objetivo principal consiste en sanar y enriquecer las relaciones familiares, ayudando a los miembros de las mismas a descubrir las capacidades de mejora de sus relaciones interpersonales e interfamiliares.

El C.O.F. Juan Pablo II centra sus esfuerzos en el prioritario campo de la pastoral de la familia, con la certeza de que la evangelización en el futuro depende en gran parte de la Iglesia doméstica.

Su ámbito de actuación comprende dos líneas fundamentales:

  • Área preventiva, encaminada a prevenir los posibles desajustes determinados en las distintas etapas del proceso vital de las familias.
  • Área de orientación terapéutica familiar, donde se desarrollan intervenciones especializadas dirigidas a proporcionar pautas y herramientas que disminuyan o erradiquen las disfunciones familiares.

El C.O.F. se nutre de un equipo multidisciplinar de profesionales (orientadores familiares, psicólogos, juristas, trabajadores sociales y docentes) y atiende a toda familia que lo solicite, independientemente de su situación económica, social, religiosa… Adopta los enfoques del humanismo cristiano, así comola visión sistémica, a la hora de abordar las pautas familiares desajustadas, buscando un efecto sinérgico sobre el problema.

Humanista, poniendo en el centro de la intervención a la persona, reforzando su capacidad de autoconocimiento y autodeterminación; la intervención nunca será por lo tanto impositiva o directiva, sino respetuosa con sus protagonistas, y reforzando siempre la resolución de conflictos. Sistémico, porque es desde el conocimiento de las diferentes interrelaciones e interacciones de cada miembro de la estructura familiar, desde donde se puede llegar al origen del desajuste familiar, ya que ningún fenómeno humano puede explicarse como algo aislado. Sinérgico, porque la acción coordinada sobre la multiplicidad de factores que confluyen en las relaciones familiares permite una compensación afectiva en algunos campos, que posibilita las cesiones en otros, tendiendo siempre a la resolución de los conflictos sin imposiciones ni supremacía de ninguna de las partes.